Artículo escribo para Destinos, El Periódico de Catalunya

Cuando te sumerges en el mundo de la fotografía, te vas dando cuenta que tus necesidades van creciendo según la especialización o del momento de inspiración. Soy fotógrafo de viajes aunque últimamente también estoy trabajando en numerosos reportajes de moda. El mundo de la moda es muy peculiar pero es extremadamente creativo y te da muchas posibilidades de composiciones artísticas.

Volviendo a centrarnos en el tema, cuando viajo siempre tengo tres objetivos que son mis favoritos y más útiles. Éstos nunca deberían faltar en la mochila de un viajero.

Es cierto que con los objetivos zoom abarcas mayores distancias con un solo cuerpo y es mucho más cómodo trabajar con ellos. En mi caso, me gusta utilizar con lentes fijas y lo más luminosas posibles, ya que trabajo en condiciones de luz muy difíciles. Confieso que uno de mis grandes miedos son las motas de polvo que se te meten en el sensor en el momento que tengo que cambiar los objetivos de la cámara. Doy gracias cada día a la diosa Adobe por parir a su hijo Photoshop que salvó a la humanidad digital.

¿Cuales son los objetivos que me llevaría de viaje?

El rey de los objetivos es el 50mm, que para empezar es el ideal. Muchos de los grandes fotógrafos empezaron con esta lente. Tienes una amplia gama de marcas y precios, además de ser uno de los más populares en el mundo de la fotografía. Si viajas mucho y tu presupuesto es limitado, puedes optar por un objetivo zoom 24-70mm. Es muy versátil y te puede salvar de muchas situaciones, pero sigo prefiriendo las lentes fijas. Llámame romántico.

El segundo objetivo que me suelo llevar de viaje es el 100-400mm. Es una lente que suele ser bastante pesada y solo la utilizo para fotografiar animales y situaciones que no me permiten acercarme lo suficiente al objeto a retratar. En este caso sí que utilizo un objetivo zoom.

El tercero y no menos importante el 35mm. Este gran angular me sirve para casi todo. Ideal para viajes y fotografía callejera “street photo”. Es un objetivo para el día a día y nunca me voy sin él. Últimamente he utilizado el 35mm f1.4 de Samyang. Me he quedado sorprendido por su apertura ultra luminosa de 9 hojas circulares. En mi caso, trabajo con un cuerpo Sony a7III de formato completo y con montura E. Suelo utilizar el foco manual pero en según qué situaciones tiro con el auto-enfoque (AF) que es rápido y preciso.

En mi último viaje a Bergen en Noruega, utilicé el Samyang 35mm f1.4 y flipé con la resolución de las imágenes que publiqué en el reportaje para Destinos de El Periódico de Catalunya. Analizando este objetivo, indagué y me sorprendió gratamente que este objetivo contiene 11 elementos en 9 grupos y entre ellos 2 lentes esféricas y dos de alta refracción. Tiene un recubrimiento múltiple y un buen diseño óptico.

Analizando las imágenes que edité en este maravilloso viaje por los fiordos noruegos, me gustó el rendimiento del objetivo. Fotografías eran claras y nítidas habiendo trabajado en condiciones de luces adversas y en situaciones de gran contraste. La gran apertura de su potente f1.4 te permite trabajar en condiciones de muy poca luz y sin aberraciones cromáticas apreciables. Creo que es un lente muy bueno, con una relación calidad-precio excepcional.